{"id":361,"date":"2012-12-11T15:50:57","date_gmt":"2012-12-11T15:50:57","guid":{"rendered":"http:\/\/premionalcritica.uniandes.edu.co\/?p=361"},"modified":"2013-04-10T14:36:11","modified_gmt":"2013-04-10T14:36:11","slug":"los-piranas-vanguardia-tropical","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/premionalcritica.uniandes.edu.co\/?p=361","title":{"rendered":"LOS PIRA\u00d1AS:VANGUARDIA TROPICAL"},"content":{"rendered":"<p>En 2010, la agrupaci\u00f3n Los Pira\u00f1as lanza su primer trabajo discogr\u00e1fico, Toma tu jab\u00f3n K\u00e1pax. La propuesta, que surge como parte de la llamada Nueva M\u00fasica Colombiana (NMC) \u2013desarrollada, a su vez, seg\u00fan la l\u00f3gica comercial de la world music (Santamar\u00eda, 2007)\u2013 muestra, sin embargo, un alejamiento de los compromisos est\u00e9ticos comunes a los trabajos que pertenecen a este movimiento. Aunque no es el \u00fanico que evidencia el desapego a este paradigma, Los Pira\u00f1as constituye, a nuestro modo de ver, el caso m\u00e1s representativo de tal empe\u00f1o. Para comprender esto, miremos brevemente el desarrollo de la NMC, algunos de los compromisos est\u00e9ticos que la caracterizan y el modo en que esta banda bogotana se aleja de ellos con su propuesta.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os noventa, el desencanto por el sue\u00f1o no realizado de un rock nacional llev\u00f3 a los m\u00fasicos j\u00f3venes a mirar las tradiciones musicales de su contexto. As\u00ed, el vallenato se mezcl\u00f3 con el pop y el rock en la propuesta de Carlos Vives que, posteriormente, impuls\u00f3 una serie de proyectos que dieron lugar a lo que ahora se conoce como \u2018tropipop\u2019. Luego, varias propuestas independientes comenzaron a apropiarse de otros ritmos nacionales, forjando as\u00ed un movimiento denominado NMC que logr\u00f3 institucionalizarse a trav\u00e9s del I Festival BAT de la NMC. Este movimiento heterog\u00e9neo se puede dividir en tres grandes tendencias: las dos primeras, asociadas al notable trabajo del colectivo La Distritof\u00f3nica, consisten por un lado en una propuesta desde el jazz (Primero mi T\u00eda, por ejemplo) y, por otro, en las apuestas que experimentan con la m\u00fasica tropical bailable. La tercera, m\u00e1s comercial, es la que sigue los par\u00e1metros del \u2018tropipop\u2019 y es la que ha venido marcando el sonido m\u00e1s popular de la NMC. Es claro que esta etiqueta, que resulta tremendamente excluyente con otros m\u00fasicos colombianos, se utiliza para referirse a propuestas que retoman ritmos tradicionales patentes en sus trabajos.<\/p>\n<p>Como lo indica Carolina Santamar\u00eda (2007), la NMC no s\u00f3lo se enmarca dentro de un proyecto multicultural de naci\u00f3n fundado a partir de la Constituci\u00f3n de 1991, sino tambi\u00e9n en el movimiento de la world music (WM). En los a\u00f1os noventa, la industria musical comenz\u00f3 a prestar atenci\u00f3n a un nuevo mercado de disqueras independientes que grababan m\u00fasicas locales provenientes, en su mayor\u00eda, de pa\u00edses no desarrollados. Esto dio origen a la etiqueta comercial de la WM. Se le ha imputado a esta industria la pr\u00e1ctica de una nueva mirada colonialista, un canibalismo musical (v\u00e9ase al respecto el caso Paul Simon\/Olodum en: Carvalho, 2003), en el que m\u00fasicos del primer mundo, con actitudes de reivindicaci\u00f3n, rescatan m\u00fasicas locales con un \u00e1nimo menos altruista que comercial. As\u00ed, se cre\u00f3 un mercado que construy\u00f3 un tipo de oyente ideal cuyo gusto se inclina por el exotismo y el coleccionismo cultural. En este encuadre, la WM gener\u00f3 una serie de compromisos est\u00e9ticos de los que mencionaremos los dos m\u00e1s sobresalientes que aparecen frecuentemente en las propuestas de la NMC: el fetiche (Carvalho, 2003) y la simplificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El fetiche, base de la exotizaci\u00f3n cultural del otro, consiste en la inclusi\u00f3n de bloques musicales tradicionales o folcl\u00f3ricos dentro de una pieza no tradicional: incluir un acorde\u00f3n, una gaita o un bloque de tambores dentro de una pieza pop, por ejemplo. La pieza, en este sentido, se convierte en una vitrina que muestra fragmentariamente al otro extra\u00eddo de su contexto originario. Por su parte, la simplificaci\u00f3n resulta de la reducci\u00f3n de las caracter\u00edsticas de la m\u00fasica tradicional para hacerla ligera, f\u00e1cil y digerible para un o\u00eddo no acostumbrado a ella. La reducci\u00f3n instrumental y r\u00edtmica y la inclusi\u00f3n de clich\u00e9s culturales o nacionalistas en las l\u00edricas son ejemplos de este procedimiento discursivo.<\/p>\n<p>La vertiente m\u00e1s comercial de la NMC desarrollada en la \u00faltima d\u00e9cada tiende a caer en este tipo de compromisos est\u00e9ticos en sus propuestas. Sidestepper, Pernett, Bomba Est\u00e9reo, Tumbacatre y Systema Solar, son casos en los que la NMC se exhibe a trav\u00e9s de esta exotizaci\u00f3n, siguiendo el modelo impuesto por la WM. Sin embargo, en la actualidad comienzan a verse propuestas que marcan un derrotero diferente que se distancia tambi\u00e9n del camino del jazz: Curupira (los precursores), Monareta, Tambores del mar y Frente Cumbiero son casos de este nuevo aire en el que se inscribe Los Pira\u00f1as. Y si las propuestas comerciales dieron primac\u00eda al vallenato, las otras parecen encontrar en la cumbia un camino de exploraci\u00f3n f\u00e9rtil. El vac\u00edo que dej\u00f3 aqu\u00ed la cumbia en los a\u00f1os ochenta y noventa, en comparaci\u00f3n con otras partes de Latinoam\u00e9rica, viene a ser subsanado por algunas de estas propuestas.<\/p>\n<p>Los Pira\u00f1as es un proyecto que surge como fruto de una larga compa\u00f1\u00eda musical y acad\u00e9mica entre Eblis \u00c1lvarez (guitarra y electr\u00f3nica), Mario Galeano (bajo el\u00e9ctrico) y Pedro Ojeda (bater\u00eda y timbal). Vale la pena rescatar que Galeano y \u00c1lvarez pertenecieron al Ensamble Polif\u00f3nico Vallenato, ineludible antecedente de la propuesta ruidista de Los Pira\u00f1as, y tanto ellos dos como Ojeda fueron miembros del Frente Cumbiero, destacado impulsor del renacimiento de la cumbia colombiana. El esp\u00edritu que hay detr\u00e1s de Toma tu jab\u00f3n K\u00e1pax radica en la riqueza musical que los integrantes reconocen en la m\u00fasica tropical bailable colombiana que, promovida desde los a\u00f1os sesenta, entre otros, por Discos Fuentes (Andr\u00e9s Landeros, Pedro Ruiz, Corraleros de Majagual, Wganda Kenya, Afrosound, etc.), desemboc\u00f3 en el movimiento de la cumbia continental del que, sin duda, Los Pira\u00f1as es un descendiente leg\u00edtimo. Con fuertes transformaciones y apropiaciones, la propuesta retoma de la cumbia peruana la guitarra del rock surfista californiano que lleg\u00f3 a Lima a trav\u00e9s del pac\u00edfico en los a\u00f1os sesenta , el cual fue reinterpretado por el \u2018sonido amaz\u00f3nico\u2019 de Los Mirlos; as\u00ed mismo, de la cumbia mexicana, se recupera la experimentaci\u00f3n electr\u00f3nica, ruidista y, por supuesto, los ritmos rebajados.<\/p>\n<p>Los Pira\u00f1as es una propuesta basada en la improvisaci\u00f3n en escena y, por eso, hablar de ella es hablar necesariamente de m\u00fasica hecha en vivo, como se evidencia tambi\u00e9n en el disco. Este hecho sugiere el profundo conocimiento de las fuentes musicales que los m\u00fasicos ponen en juego en el escenario. Seg\u00fan Pedro Ojeda, un principio que rige su propuesta es el minimalismo: la elecci\u00f3n de pocos elementos -que no deben confundirse con elementos simples- que se desarrollan a partir de la repetici\u00f3n y la variaci\u00f3n buscando, como en la m\u00fasica ritual, la inducci\u00f3n al trance, que no es otro que la respuesta din\u00e1mica y emocional del p\u00fablico: el baile. En la estructura de sus composiciones, el bajo pone el piso r\u00edtmico de las piezas en una estructura c\u00edclica y, junto con la bater\u00eda, dosifica la intensidad de la pieza. El complejo trabajo de percusi\u00f3n se abre a una exploraci\u00f3n constante de variaciones sobre el mismo patr\u00f3n y, en no pocas ocasiones, toma el protagonismo instrumental. Los dos instrumentos construyen el espacio de desarrollo de la pieza y son los responsables de su car\u00e1cter tropical y bailable.<\/p>\n<p>La acertada ausencia de un cantante tiene en la propuesta de Los Pira\u00f1as dos consecuencias. La primera es, siguiendo a Mario Galeano, incitar al p\u00fablico a concentrarse en la m\u00fasica y no en la gu\u00eda escenificada de un animador; la segunda, que en la guitarra y la electr\u00f3nica que aqu\u00ed van de la mano recae la construcci\u00f3n de la dimensi\u00f3n l\u00edrica. Mientras la bater\u00eda y el bajo otorgan la base de las piezas, la guitarra y la electr\u00f3nica van por encima, encargadas de la melod\u00eda. Una melod\u00eda ruidista y psicod\u00e9lica que tiene como funci\u00f3n imprimir el tinte afectivo de sus piezas: a veces infantil, a veces festivo, a veces dram\u00e1tico. En ocasiones, la electr\u00f3nica emula una voz, una carcajada, un grito; otras veces, trata de ser gaita, pito, clarinete, en oblicua referencia a una tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>Con todo esto, la propuesta de Los Pira\u00f1as se aleja claramente de los compromisos impuestos por la l\u00f3gica de la WM. En primera instancia, no hay un af\u00e1n de presentar sus piezas musicales como vitrinas. Aunque las alusiones musicales y las citas son intrincadas y numerosas, no est\u00e1n all\u00ed para la referencia coleccionista, sino para la construcci\u00f3n de piezas que mantienen la unidad y la cohesi\u00f3n que la NMC tiende a olvidar en su af\u00e1n de articular fetiches. De igual manera, no hay una simplificaci\u00f3n de los elementos musicales de las tradiciones a las que apela su m\u00fasica: de hecho, lo que hay, m\u00e1s bien, es una inmensa exploraci\u00f3n y una b\u00fasqueda constante de las posibilidades expresivas de la m\u00fasica tropical. Se podr\u00eda decir, incluso, que el tr\u00edo de Los Pira\u00f1as, sin querer y sin buscarlo, pues su derrotero est\u00e1 marcado por la m\u00fasica tropical, parece encontrar aquel sonido que el rock nacional no ha podido definir, esto es un sonido que se ubica entre la espada del mercado y la pared del movimiento roquero antitropicalista.<\/p>\n<p>De esta forma, a pesar de la l\u00f3gica comercial de la WM, existen propuestas de la escena independiente que trazan un sendero m\u00e1s acorde con la riqueza musical del pa\u00eds y de la regi\u00f3n que permite su continuidad. Y aunque en el r\u00edo de la NMC se evidencia que la simplificaci\u00f3n y el fetiche son una manera efectiva para la explotaci\u00f3n comercial de tal riqueza, Los Pira\u00f1as, creemos, nadan a contracorriente a buen ritmo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En 2010, la agrupaci\u00f3n Los Pira\u00f1as lanza su primer trabajo discogr\u00e1fico, Toma tu jab\u00f3n K\u00e1pax. 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