{"id":118,"date":"2012-05-29T15:37:49","date_gmt":"2012-05-29T15:37:49","guid":{"rendered":"http:\/\/premionalcritica.uniandes.edu.co\/?p=118"},"modified":"2013-03-22T05:25:11","modified_gmt":"2013-03-22T05:25:11","slug":"mugre-vida-y-realidad-alvaro-villalobos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/premionalcritica.uniandes.edu.co\/?p=118","title":{"rendered":"MUGRE VIDA Y REALIDAD"},"content":{"rendered":"<h3>Mugre vida y realidad<\/h3>\n<h4>\u00c1lvaro Villalobos<\/h4>\n<h5>Ensayo breve<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dibujos con alambres de p\u00faas, flagelaciones, auto laceraciones, orina, telas sucias, vidrios rotos, clavos oxidados, bellos p\u00fabicos o cabellos de muerto y sangre de su propio cuerpo son s\u00f3lo algunos de los elementos que utilizan los artistas contempor\u00e1neos para hablar del malestar social. Hay una extensa lista de artistas que dedican su tiempo y creatividad a construir discursos visuales con estas materias para diferentes prop\u00f3sitos y mensajes. Cat\u00e1logos de diversas exposiciones muestran ejemplos de obras sobre el dolor y el sufrimiento, las penas del alma y las heridas del cuerpo. En la mayor\u00eda de las obras de esa naturaleza impera la necesidad de manifestar los s\u00edntomas comunes que padece la sociedad actual.<\/p>\n<p>El dolor y la muerte son asuntos naturales para la mayor\u00eda de los humanos, y temas comprometedores cuando se convierten en obsesi\u00f3n. Pero sobre todo son el foco de atenci\u00f3n cuando suceden intencionalmente. Las pasiones profundas y los actos p\u00fablicos relacionados con el da\u00f1o y el sufrimiento con los que muchos nos identificamos son unos de los temas preferidos de la literatura y del arte, as\u00ed como tambi\u00e9n el escenario perfecto para muchas obras que encuentran funciones po\u00e9ticas en las maneras de presentar y representar estos padecimientos.<\/p>\n<p>El arte, agente conciliador entre la sociedad y sus males, ente aut\u00f3nomo y catalizador del pensamiento y de los sentimientos de cada \u00e9poca, da cuenta de sucesos importantes de una manera cada vez m\u00e1s compleja. Desde hace tiempo, adem\u00e1s de la belleza cl\u00e1sica, incluye lo feo, lo asqueroso, el horror, el dolor y el hast\u00edo. S\u00f3lo se necesita el poder de decisi\u00f3n del artista para asumir estas verdades. Para muchos, esas formas no convencionales de hacer arte son sensacionalistas, quiz\u00e1s porque las comparan con im\u00e1genes de revistas y peri\u00f3dicos que exhiben, en puestos callejeros,\u00a0 los siniestros de cada d\u00eda con fotograf\u00edas espeluznantes de asesinatos, de violaciones y de cad\u00e1veres destazados, baleados y en descomposici\u00f3n. Entre el amarillismo period\u00edstico y una propuesta art\u00edstica hay mucha diferencia. Y vale la pena acercarse a las obras de arte cuyos m\u00f3viles conceptuales muestran esos padecimientos, aunque ameriten un esfuerzo mayor para su entendimiento.<\/p>\n<p>En este sentido, el artista Rosemberg Sandoval (Cartago Valle, Colombia, 1959) propone un tipo de obra lograda desde su fascinaci\u00f3n por el estudio y la experimentaci\u00f3n con el hast\u00edo, la redenci\u00f3n de la carne y el elogio de la pudrici\u00f3n. El especialista en el tema Pere Salabert, autor del libro <em>La<\/em> <em>redenci\u00f3n de la carne, <\/em>cita su obra para hablar de la belleza del arte que mezcla los sentimientos<em> <\/em>con carne podrida, fermentaci\u00f3n, cucarachas muertas, orina y piel mugrienta. Desde hace varios a\u00f1os su obra\u00a0 imtima con la descomposici\u00f3n social, pero en el tratamiento de los temas abordados se distingue de otros artistas que tambi\u00e9n trabajan esas crisis existenciales de manera provocativa.<\/p>\n<p>En ocasiones se ha comparado el arte de Sandoval con el de los accionistas vieneses de los a\u00f1os setenta, Hermann Nitsch y Otto M\u00fchl, por la intenci\u00f3n de que a los ojos del p\u00fablico sus obras se vieran espectaculares. Pero hay una gran diferencia entre unos y otro. Ciertamente, los vieneses dramatizaron sus obras, inyect\u00e1ndoles grandes dosis de exhibicionismo, para s\u00ed conseguir la excitaci\u00f3n efectiva del p\u00fablico presente. . Mientras que la manera directa con la que Sandoval trata el dolor y el sacrificio es distinta, su fuerza propositiva consiste en que no teatraliza nada, m\u00e1s bien saca los elementos de la realidad cotidiana para presentarlos sin modificaciones representacionales.<\/p>\n<p>Trabaja con lo que tiene a su lado, que no es diferente a lo que tenemos cerca la mayor\u00eda de colombianos y, en mayor o menor medida, ciudadanos de pa\u00edses como M\u00e9xico: un estado de desasosiego producido por la constante ola de violencia, descomposici\u00f3n social y pobreza, muertes agresivas y heridas sociales dif\u00edciles de curar. Este artista no adorna para hablar de estos temas, no los exagera ni afea, presenta la realidad sin veladuras, ni <em>estetizaciones<\/em> simplistas; devela los problemas sociales en la galer\u00eda, el museo o la calle con una visi\u00f3n art\u00edstica propia. Entiende el arte de la manera como lo describi\u00f3 Mart\u00edn Heidegger, como la esencia del esp\u00edritu de aquel que lo manifiesta.<\/p>\n<p>La obra de Sandoval presenta lo esencial para comprender crudamente la realidad; en sus trabajos se percibe el esp\u00edritu y el alma fuera del contexto de las religiones; el aliento, el valor y la energ\u00eda que animan al ser humano se convierten en agudeza inventiva. Estas caracter\u00edsticas son utilizadas propositivamente de la misma manera que lo hace la artista mexicana Teresa Margolles. A sus obras las une la claridad con la que asumen los temas que abordan y el valor con el que enfrentan los mitos y realidades de la obra, la vida y la muerte.<\/p>\n<p>En una exposici\u00f3n reciente, Sandoval expuso unos trapos, utilizados por los indigentes de las ciudad de Cali (Colombia) para dormir,\u00a0 invadidos por capas de mugre y materias org\u00e1nicas\u00a0 a los que les imprimi\u00f3 el escudo de las naciones unidas. Los colg\u00f3 luego en M\u00e9xico, en un foro de arte contempor\u00e1neo como pinturas naturales, con el nombre\u00a0 de <em>Mugre U.N<\/em> (2005). El artista arm\u00f3 sus instalaciones con dramatismo y las impregn\u00f3 del sufrimiento de pobres y desheredados, los desdichados del mundo que viven y mueren en la miseria. Las s\u00e1banas conten\u00edan fluidos descompuestos y olorosos; seductores y detestables a la vez. La soluci\u00f3n pl\u00e1stica en esta ocasi\u00f3n consisti\u00f3 en un tipo de obra gr\u00e1fica que tom\u00f3 improntas de la vida para mostrarlas como arte. Las s\u00e1banas sucias de los indigentes son tan descarnadas como sus vidas. La forma y metodolog\u00eda de su trabajo aluden a un tipo de arte confesional realizado con honestidad en el que no importa si se habla de s\u00ed o de los dem\u00e1s, y que evidencia una necesidad de tomar partido cuando denuncia p\u00fablicamente un flagelo universal.<\/p>\n<p>Salvando las proporciones, puede relacionarse con la obra <em>My Bed<\/em> (1998) de la inglesa Tracey Emin, que consisti\u00f3 en una cama con un colch\u00f3n mugroso y las s\u00e1banas revolcadas, calzones sucios, toallas usadas, botellas de vodka y zapatos, colillas de cigarrillo, condones usados y autorretratos hechos en polaroid a los que se le impregnaron las secreciones del cuerpo, para hablar con propiedad de sus padecimientos y miserias. Otra referencia al trabajo de Sandoval la constituye la obra del artista polaco radicado en Nueva York, Krzysztof Wodiczko, en el entorno general y en la necesidad profunda de hablar de los problemas sociales. Aunque en la obra de Wodiczko las soluciones formales son diferentes y cada una corresponde al m\u00f3vil conceptual tratado con particularidad. En <em>La proyecci\u00f3n de los desalojados <\/em>(1986), con apoyo de la 49th Parallel Gallery, concebida inicialmente como<em> <\/em>una intervenci\u00f3n, introdujo la situaci\u00f3n de las personas sin hogar a la realidad hist\u00f3rica de Nueva York proyectando im\u00e1genes en diapositivas sobre una estatua de car\u00e1cter hist\u00f3rico: convirti\u00f3 a George Washington montado en su caballo en un pobre hombre en silla de ruedas al sobreponerle la imagen de un indigente que pasa el d\u00eda lavando parabrisas a los carros en las esquinas del Bronx. En otra ocasi\u00f3n, dise\u00f1\u00f3 m\u00f3dulos habitables para facilitar la vida de los indigentes, esculturas con ruedas que les entreg\u00f3 para que tuvieran un lugar donde dormir, cambiarse de ropa y defecar haciendo m\u00e1s c\u00f3modo el deambular por el espacio urbano.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, podemos ver que este tipo de obra se\u00f1ala que la descomposici\u00f3n social es grave, pero sobre todo que las realidades que la conforman nos ata\u00f1en a todos. La obra de arte hiperrealista trabaja de manera mim\u00e9tica produciendo retratos fieles a las circunstancias, aunque con una distancia previamente establecida: la de la representaci\u00f3n. El hiporrealismo exagera la realidad para hacerla notar, llama la atenci\u00f3n del espectador con im\u00e1genes provocativas sacadas del entorno inmediato, pero aumentadas. En cambio, en las piezas de Sandoval los asuntos tratados no son ni m\u00e1s ni menos de lo que es la cruda realidad. El drama, el dolor, la mugre y la sangre se muestran descarnadamente no s\u00f3lo porque el artista as\u00ed lo decide, sino porque necesita reflejarlos con la misma intensidad con la que los vive.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Mugre vida y realidad \u00c1lvaro Villalobos Ensayo breve &nbsp; Dibujos con alambres de p\u00faas, flagelaciones, auto laceraciones, orina, telas sucias, vidrios rotos, clavos oxidados, bellos p\u00fabicos o cabellos de muerto y sangre de su propio cuerpo son s\u00f3lo algunos de [&hellip;]","protected":false},"author":10,"featured_media":119,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-118","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-7"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/premionalcritica.uniandes.edu.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/118","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/premionalcritica.uniandes.edu.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/premionalcritica.uniandes.edu.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/premionalcritica.uniandes.edu.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/premionalcritica.uniandes.edu.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=118"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/premionalcritica.uniandes.edu.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/118\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":600,"href":"https:\/\/premionalcritica.uniandes.edu.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/118\/revisions\/600"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/premionalcritica.uniandes.edu.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/119"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/premionalcritica.uniandes.edu.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=118"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/premionalcritica.uniandes.edu.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=118"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/premionalcritica.uniandes.edu.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=118"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}